En 2014, sentado en la oficina de una torre en Manhattan le pedí algunos consejos a un inversionista experimentado sobre Magma Partners, nuestro nuevo fondo de inversión para Startups en etapa temprana que ayuda a los mejores emprendedores de Latinoamérica a lanzar y escalar sus emprendimientos en Estados Unidos.

¿Los consejos del inversionista? Deja Latinoamérica, regresa a los Estados Unidos. ¡Vas a perder tu dinero! Casi todos mis amigos e inversionistas cercanos me dieron el mismo consejo.

Desde 2014 mis socios y yo hemos invertido US$2M de dólares de nuestro propio dinero en un portafolio de 32 startups fundadas por emprendedores de 9 países diferentes que emplean más de 300 personas de 13 países diferentes. Todo esto con menos dinero del que recibe una compañía típica de Silicon Valley en su ronda semilla.

Los diversos emprendedores que apoyamos están construyendo empresas en EEUU que generan más de US$10M ingresos anuales. Y son 90% más eficientes que las Startups de Silicon Valley.

Pensaba que una vez que nuestros emprendedores construyeran las primeras compañías que estaban escalando en los Estados Unidos, Silicon Valley iba a estar feliz de financiar a estas empresas dirigidas al mercado estadounidense. Pero Silicon Valley ignoraba a la gran mayoría. ¡América Latina y sus fundadores sólo levantaron $500M en financiamiento el año pasado! ¡Eso es menos de lo que algunas empresas de Silicon Valley levantan en una ronda hoy en día!

Debido a que Silicon Valley ignora a las empresas de América Latina y muchos fundadores latinoamericanos en EE.UU, ayudamos a llenar el vacío y estamos dispuestos a invertir en los mejores emprendedores que un continente puede ofrecer.

¿Por qué los inversionistas de Silicon Valley están comenzando a invertir en Fundadores Latinoamericanos?

Cuando iniciamos Magma Partners, asumí que la mayoría de los inversionistas habían estudiado la oportunidad en Latinoamérica y decidieron que no era rentable. Pero la mayoría encontré lo contrario: la ignorancia.

La mayoría ni siquiera había investigado. Habían visto Narcos, la violencia con las drogas en México, la corrupción brasileña y la autodestrucción de Venezuela. Ellos preguntaban cosas como, ¿qué pasaría si un emprendedor estadounidense robara el dinero y se fuera a vivir en Latinoamérica? o¿si había internet en Latinoamérica?, otros se impresionaron al saber que había edificios altos en Chile, que Colombia tenía cultura de Startups y que Guadalajara produce un gran número de ingenieros anualmente.

Es comprensible. Hay un movimiento increíble en Silicon Valley y Nueva York. Si no está roto, no lo arreglen, piensan algunos. Pero están perdiendo grandes emprendedores de lugares como Santiago, Medellín, Buenos Aires, San José, Guadalajara, Ciudad de México, Sao Paulo y otros que están trayendo soluciones nuevas a los problemas del mundo real en el mercado estadounidense.

Yo estaba un poco desanimado después de que nuestras empresas habían sido rechazadas por fondos estadounidenses durante 12 meses seguidos. Pero tres años y medio después de mi primera reunión en Nueva York algunos de los mismos inversionistas que me aconsejaron dejar Latinoamérica comenzaron a repensar e incluso, algunos han hecho inversiones en América Latina o en fundadores latinoamericanos.

Nuestro primer fondo está yendo bien. Pero ganar dinero no es la única métrica que nos motiva. Junto a otros, estamos ayudando a cambiar la cultura de todo un continente. Estamos trayendo las mejores prácticas de inicio desde Estados Unidos. Empleos con buenos sueldos, culturas de negocios abiertas y horarios de trabajo flexibles.

También estamos derribando las barreras de la discriminación por el racismo, el clasismo y el sexismo invirtiendo en fundadores de startups de todos los orígenes, para que luego ellos busquen las mejores personas para un trabajo, sin importar a qué colegio fueron, su apellido, o peor aún, su clase social o color de piel.

Nuestras startups no son outsourcing. Están construyendo equipos de tecnología y ventas que forman el núcleo de sus startups. Simplemente se basan en América Latina. Nuestras mejores compañías siguen el mismo modelo: un cofounder lidera su equipo de 1 a 5 personas en lugares como San Francisco, Los Ángeles, Nueva York, Chicago, Houston o Phoenix, unido con otro cofounder que lidera a 4-20 personas incluyendo el equipo de tecnología y ventas en lugares como Chile, Colombia, Costa Rica, México o Argentina.

Estas startups tienen una ventaja respecto a Silicon Valley porque tienen gastos hasta 90% mas bajos, acceso a equipos talentosos, experimentados y leales, y venden al mercado estadounidense, el mejor lugar para hacer negocios en el mundo, a precios de Estados Unidos.

Emprendedores, inversionistas y gobiernos han creado el ecosistema y muchos emprendedores exitosos están mostrando a otros que sí se puede. Las buenas prácticas de startups están disponibles en internet tanto en Español como Inglés. Y mientras algunas de las primeras startups que comenzaron en el 2010 fueron exitosas, otras fracasaron pero sus fundadores aprendieron grandes lecciones y están comenzando nuevamente.

Al mismo tiempo, los inmigrantes de Estados Unidos, Europa y China han aumentado en América Latina al mismo tiempo que países como Estados Unidos están cerrando sus puertas a emprendedores talentosos. La lealtad de los empleados en las Startups gringas ha disminuido a menos de 2 años en promedio en Facebook una industria líder en trabajos de ingeniería, mientras los empleados en latinoamérica valoran la estabilidad, un buen sueldo y al existir menos competencia en tecnología así que los empleados son mucho más leales.

Y no solo nosotros, hay una gran generación de startups latinoamericanas que están compitiendo en las grandes ligas y ganando, apoyadas por una nueva generación de inversionistas. Nosotros hemos adoptado una frase de Steve Martin como una mantra que espero sea adoptada por otros: Se tan bueno que no te puedan ignorar.

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